Durante los últimos meses he hecho mucho énfasis en los diferentes tipos de barbas, de pieles, de cortes, de soluciones y problemas, pues bien, ahora ha llegado el momento de ahondar en dos partes fundamentales del proceso del afeitado: la preparación y la humectación, el antes y el después del procedimiento, los cuales nos ayudan enormemente a mejorar los resultados y a que la tarea deje de ser complicada y la podamos incluir sin dolor o problema a nuestra rutina de cuidado, algo importante en la parte del cuidado masculino.
