Todos tenemos un par de jeans en el armario. Oscuros, desgastados, clásicos, bota tubo o bota campana. Los usamos para ir al trabajo o a la universidad, para ir a cenar o tomar un helado, para ir de fiesta o para ir de compras. Son una prenda democrática por excelencia en la moda, no solo por su fácil acceso y uso, sino también por su connotación histórica originada en los Estados Unidos y de la cual Levi Strauss nos hizo parte con sus legendarios 501. Pero más allá de ser la prenda ícono del armario de cualquier mortal, hoy, el denim, el tejido con el que se construye la prenda ha tomado una fuerza increíble y ha invadido las calles y las pasarelas.